lml

Libertad y democracia

In Cairotades on 08/03/2011 at 12:32 pm

Primera crónica desde el Egipto liberado

Se me ocurren muy pocas cosas menos revolucionarias que la ópera. Aún así, la de El Cairo ha puesto hoy su granito de arena al jamasín revolucionario que sacude Egipto desde el pasado 25 de enero. Lo ha hecho con un concierto especial; el primero que se tiene lugar en la Ópera del nuevo Egipto liberado y que se ha celebrado de la mano de la Orquestra de la Ópera de El Cairo y bajo la batuta del director Magdi Baghdadi.

La Ópera se suma a la revolución

Conocí a Magdi Baghdadi durante el ensayo general para el concierto de hoy. Es un hombre bajito y afable que al hablar desprende la simpatía arrolladora que caracteriza a los egipcios. No me atreví a hacerle la pregunta clave que todo profano de la música clásica le haría a un director de orquestra -¿los gestos que hace con la batuta son sólo para distraer al público o tienen algún significado?- Sí me atreví con otras preguntas más previsibles.

“Íbamos a hacer un concierto normal, pero después de la revolución decidimos hacer algo especial”, me contó. Cuando se dio cuenta de que mis conocimientos musicales rozan lo nulo, me explicó amablemente de qué iba el repertorio: “Son marchas para traer la alegría a los corazones de la gente, son emotivas y divertidas; pero no son marchas militares”, añadió.

Luego me explicó cómo se siente él y, por extensión, el resto del pueblo egipcio: “Es como si todo hubiera estado nublado durante mucho, mucho tiempo. Ahora de golpe ha salido el sol y estamos todos deslumbrados. Cuando estás deslumbrado tienes que cerrar fuerte los ojos y luego volverlos a abrir varias veces para acostumbrarte a la luz”.

Y en esto está el ‘maestro’ cuando comparece ante el público de la Ópera con una sonrisa en los labios. Se sube a la tarima y mira a sus músicos. Luego vuelve a bajar, nos mira a nosotros y se le quita la sonrisa cuando empieza a hablar. Nos pide en árabe y en inglés que antes del concierto hagamos un minuto de silencio por los mártires de la revolución. Orquestra y público nos levantamos como un solo hombre y clavamos la mirada al frente.

Este minuto cambia todo lo que viene después. Ahora poco importa que el público de una sala con capacidad para 1.200 personas apenas llegue al medio centenar. Al entrar me pregunté si los habituales de la ópera son todos pro-Mubarak o si simplemente no hay aficionados a la música clásica en Egipto. Luego entiendo que hoy los músicos no tocan para el público, sino para ellos mismos.

Lo sé por la sonrisa de la chica que toca el contrabajo con los ojos cerrados, por las miradas de complicidad entre los violinistas, por la mujer que abraza su viola y por como todos y cada uno de ellos sonríe con orgullo cuando interpretan la Marcha egipcia de Johann Strauss II, una pieza que fue compuesta especialmente para la inauguración del canal de Suez.

Desde su atril y batuta en mano, Baghdadi está exultante y apenas contiene una emoción que se va haciendo más espesa marcha tras marcha. A ratos, baila con los pies mientras dirige con los brazos. Hacia el final, cuando alguien en el público comienza a acompañar la Marcha Radezky de Strauss con las palmas, Baghdadi hace gestos al resto de los asistentes para que se unan al concierto.

Durante el rato intensísimo que dura la pieza, el público deja de ser el público y todos tocamos al ritmo que marca Baghdadi, el egipcio que durante los días de la revolución cambió la batuta por una barra de hierro y salió a patrullar las calles porque alguien tenía que vigilar el barrio mientras el resto se manifestaba.

Ayer, al terminar la entrevista, le pregunté cuál era su sueño para el nuevo Egipto. Me miró a los ojos y me dijo: “Libertad y democracia”. “¿Entiendes estas dos palabras?” -me preguntó. Y se quedó callado unos segundos para que yo me diera cuenta por primera vez de lo que significan libertad y democracia el día 7 de marzo de 2011 sobre el escenario de la Ópera de El Cairo. Y entonces repitió: “Libertad y democracia”.

Advertisements
  1. Jop, ¡el próximo día pregúntale lo de la batuta!

    Attagirl!

  2. Hermosa tu 1ª crónica “desde el Egipto liberado” y siento mucha alegría de saber que volviste. Esperamos la siguiente y…………… muchas más. Petonets.

  3. Por fin volvemos a leerte, siento que parte de tu incultura musical (clasica), es culpa mia, pero seguramente al final lo que contaba no era la musica, si no , como bien dices, los musicos i el entorno.
    PD mirarem de fer servir els contactes i fer que organitzin un concert els meus amics (The Who) t imagines venir a veurels a El Cairo, crec que cambiare el meu desitg de cap d any per aquet.

    Un Peto molt fort i cuidat

  4. Todo se andará. Hay quien va apostando por un concierto de Roger Waters (Pink Floyd-The Wall) para la próxima caída del muro en Palestina. Incluso ya le van cambiando la letra “we don’t need more ocupation . . .”

  5. Quin goig, Laura, poder viure el que estàs vivint. L’Egipte oprimit i l’Egipte alliberat, els hauràs vist tots dos. És històric, serà bonic quan ho recordis d’aquí cinquanta anys. Una abraçada per tu i una altra per les dones i els homes lliures d’Egipte.

  6. Me alegra percibir por tu escrito que estas ilusionada y contenta. Me gustaría poder escuchar el concierto pero otra vez será. Cuídate.

  7. me alegro mucho de q hayas podido volver!!!!te seguiré a ver q vas contando!!!

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: