lml

La (falsa) muerte de Mubarak

In Uncategorized on 15/06/2012 at 11:16 pm

A Mubarak no le gustó nada que le metieran en una jaula y le condenaran a cadena perpetua

Hace dos noches soñé que se moría Mubarak. No fue un sueño cualquiera. Soñé que me despertaba, miraba los primeros mensajes del día en Twitter desde la cama (como hago cada mañana) y resultaba que Mubarak había muerto. Lo daba Al Ahram, para más detalles.

Todavía sin salir de la cama y con las legañas pegadas, escribía e-mails a mis medios y comenzaba a preguntarme si me daría tiempo a lavarme los dientes antes de entrar en el siguiente boletín de la radio.

Luego me desperté. Agitada, claro. Miré el móvil, convencida de que Mubarak había muerto. Vi que no y me extrañó un poco. Pensé: necesito vacaciones. Todavía sin salir de la cama y con las legañas pegadas, escribí e-mails a mis medios.

El Tribunal Constitucional se reunía para deliberar sobre dos cuestiones claves (y esta vez no era un sueño): la ley electoral y la ley de derechos políticos, que impedía presentarse a las elecciones a los remanentes del régimen de Mubarak.

Mubarak jovencito junto a Sadat momentos antes de ser asesinado

Como Egipto es Egipto y aquí las cosas van tarde, me pasé la mañana haciendo encargos (entre ellos, ir a la Mugamma y renovar mi visa caducada desde hacía tres semanas). El veredicto, lo reconozco, me pilló en la piscina.

En mi favor, diré que circulan por ahí rumores (semi confirmados por el actual corresponsal, Jack Shenker), de que el corresponsal de The Guardian decidió ir a relajarse al exclusivo Club Gezira de Zamalek el día en que asesinaron a tiros al presidente Anuar al Sadat, en 1981. Yo, que tengo menos glamour, voy al Safir, lugar de encuentro habitual de un puñado de enojosos ex combatientes de la guerra de Libia.

Me fui corriendo a casa para presenciar en directo una situación de caos y confusión total que algunos han calificado de golpe de estado judicial. O golpe de estado a secas. Muchos dicen que es imposible que los militares den un golpe de estado cuando ellos mismos controlan el Estado. Pero como dijo Rajoy, no vamos a entrar en debates nominalistas.

Esta es una imagen que Egipto tardará en volver a ver

La cuestión es que, el Constitucional, un tribunal integrado por jueces de la época de Mubarak, juzgó inconstitucional la ley electoral bajo la que había sido elegido el primer Parlamento democrático de la historia de Egipto. Disolvió las dos cámaras y de paso decidió que la ley de derechos políticos también era inconstitucional. Por lo tanto, el último primer ministro de Mubarak, Ahmed Shafiq, sí podrá concurrir a las presidenciales. La duda sobre quién iba a tener entonces el poder legislativo se resolvió enseguida: el Ejército dio un puñetazo sobre la mesa y nadie se atrevió a rechistar.

Bueno, sí. El presidente del Parlamento y lider de los Hermanos Musulmanes, Saad al Katatni, dijo que no había recibido ninguna orden de disolución y que el Parlamento seguiría reuniéndose. Por si quedaban dudas de quién manda aquí, esta tarde el Ejército ha echado el cerrojo al edificio y prohíbe la entrada a los diputados.

Hay quien ve la mano negra del todopoderoso Ejército egipcio en todo esto, aunque gente bien informada dice que lo más probable es que sea la estocada final de una rencilla que mantienen desde hace semanas el Comité Electoral y el Constitucional contra el Parlamento.

El mariscal de campo Husein Tantaui, ese hombre de cara rara que se ha cansado de jugar a la democracia

Así, Egipto se fue a dormir ayer sin Parlamento, sin Constitución y con un Ejército que se ha cansado de jugar a la democracia y ha decidido no arriesgarse a que le quiten el poder absoluto que ha ostentado durante las últimas seis décadas.

Los periodistas nos metimos en la cama agotados y cansados de decir que el futuro de Egipto se decidirá en las elecciones presidenciales, de las que la mayoría no oiréis hablar porque las elecciones griegas se celebran el mismo día y colapsarán las páginas de internacional de los periódicos (con razón).

Escribiendo esto me he dado cuenta de que estos días se cumple un año y medio desde mi llegada a El Cairo. En estos meses he desaprendido muchas cosas y aprendido muy pocas. Una de ellas: no te pases de lista prediciendo nada. Egipto siempre sorprende.

Advertisements
  1. Seguirem amb interès les teves notícies; això de rebre “a domicili” la crònica electoral és tot un privilegi.
    Petons des de BCN.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: